Chichén-Itzá
Chichén Itzá es un impresionante sitio arqueológico ubicado al sureste de Mérida, la capital del estado de Yucatán, que en sus años dorados fue para los pueblos Mayas el centro político, económico y religioso más importante de la península.
A pesar de que, como la mayoría de los vestigios arqueológicos existentes hoy en día, carece del colorido con que los mayas decoraron sus templos, mercados, caminos y juegos de pelota, Chichén Itzá sigue impresionando a propios y extraños por su belleza arquitectónica y la perfecta armonía con la naturaleza en que están dispuestas sus edificaciones.
Chichén Itzá fue recientemente nombrada una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo, a raíz de una votación por Internet organizada por la iniciativa privada. De igual modo, es considerada por la UNESCO como parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1988.
Estos reconocimientos son del todo merecidos, pues a través de la comprensión de los rituales que allí se realizaban, así como de los grabados en estelas, códices y edificios que aún permanecen en el lugar, entenderemos cabalmente el saber ancestral que los sabios Mayas heredaron al mundo entero.
La parte de Chichén Itzá que hoy en día se puede visitar, consta de 17 edificaciones, muchas de las cuales han sido parcialmente restauradas o reconstruidas siguiendo el patrón y materiales empleados por los mayas; enmarcadas por dos hermosos cenotes (pozos de agua naturales, alimentados por agua de lluvia filtrada a través de la roca caliza de sus paredes).
En la parte central del
sitio arqueológico destaca por su imponente belleza e impresionante tamaño el
Templo de Kukulcán, también conocido como ''El Castillo'' (es uno de los más
altos edificios construidos por los mayas). Este edificio posee cuatro caras
con sus respectivas escalinatas adornadas con balaustradas, mismas que llevan
hasta la cumbre en donde se encuentra propiamente el templo. La base de la
escalinata norte es vigilada por dos gigantescas cabezas viperinas,
representando éstas a la serpiente emplumada o dios Kukulcán.
Existe otra parte de Chichén
Itzá que aún no está abierta al público, conocida como ''Chichén Viejo'', misma
que cuenta con otras 13 estructuras de diversas dimensiones y dos grandes
plazas. Una vez que esta área sea habilitada para los turistas, se podrán
visitar casi en su totalidad los aproximadamente 30 kilómetros cuadrados que se
piensa abarcaba esta ciudad en sus años de esplendor.
Según los estudiosos, en sus
inicios Chichén Itzá no era más que un poblado formado por pequeñas chozas de
madera y paja, y es sólo hacia el año 325 de nuestra era, que comienza a
adquirir la forma de gran ciudad que aún conserva hoy en día. Y es que fue
hasta esa época que en los alrededores del cenote Xtoloc, o ''Cenote Sagrado'',
como también se le conoce, se construyeron las impresionantes edificaciones de
piedra que han hecho mundialmente famoso a este sitio arqueológico
Inicialmente el trazo de la
ciudad fue disperso y más bien desordenado, aunque posteriormente se prestó
mucha mayor atención a este detalle, dejando espacios mucho más amplios entre
los templos. Las calles o calzadas que surcaban la ciudad comunicándola además
con otros poblados se denominaron sacbé (sacbeob en plural) o ''caminos
blancos''. Estos sacbeob eran vías cubiertas por estuco o cal y tenían como
peculiaridad extra el estar más elevados que el resto del terreno. En Chichén
Itzá aún existen estos caminos y en toda la Península de Yucatán muchos de
ellos se han utilizado para construir sobre ellos las modernas carreteras de
hoy en día.
Se piensa que cerca del año
1000 de nuestra era, una violenta guerra civil precipitó la caída de Chichén
Itzá, pues hay evidencias en los muros de los edificios que confirman que los
techos de palma y madera fueron incendiados; tal es el caso del ''Templo de los
Guerreros'' y ''El Mercado'', así como varios edificios más. Por otro lado, la
decadencia de Chichén Itzá se encuentra en relación directa con el ascenso de
Mayapán (ubicada al sur de Yucatán) como nuevo centro político y económico de
la región. Sin embargo, hay registros históricos que indican que todavía en el
siglo XVI se efectuaban procesiones religiosas hasta Chichén Itzá, cuyo
objetivo era rendir culto a Kukulcán en el templo de esta ciudad.
Chichén Itzá es un enigmático
lugar que aún esconde innumerables secretos derivados del avanzado grado de
desarrollo de las ciencias que los Mayas alcanzaron. Se piensa –en muchos casos
se ha comprobado- que todos y cada uno de los templos y plazas de Chichén Itzá
están en perfecta consonancia con los astros. El Castillo, por ejemplo, marca a
la perfección los equinoccios (fechas en que la noche y el día tienen la misma
duración en todo el mundo) y el solsticio de verano (cuando el sol alcanza el
cenit a mediodía sobre el Trópico de Cáncer). Otro caso significativo es el del
edificio del ''Caracol'' u ''Observatorio'', que permite llevar un registro
perfecto de los ciclos de la luna, hecho de singular importancia si se
considera que junto con la posición del sol, la ubicación de la luna marca las
fechas idóneas para la siembra y la cosecha.
Considerando el nombramiento
por votación que Chichén Itzá recibió como una de las Nuevas 7 Maravillas del
Mundo, Usted no puede dejar pasar la oportunidad de visitar este mágico lugar,
en el que se conjugan de manera sorprendente el entorno natural, la belleza
arquitectónica de los templos, la astronomía e inclusive la acústica. Chichén
Itzá se presenta como uno de los asentamientos urbanos más importantes de los
pueblos prehispánicos y uno de los mejor preservados sitios arqueológicos en
México. Es deber de toda la humanidad su preservación, así como la difusión del
conocimiento contenido en esta joya enclavada en la selva de Yucatán.



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